BIENVENIDOS

Muchas gracias a todos por los comentarios, aportes y consultas .sobre .el blog.. Me alegra saber que para muchos este espacio se está convirtiendo en una nueva posibilidad para poder expresar sus ideas, sensaciones y opiniones, en un momento en el que no todos tienen la alternativa de decir libremente y sin tapujos lo que piensan. Esa libertad, esa alternativa de expresión es la única meta de este blog y me reconforta descubrir que cada día somos más los que así lo entendemos. ¡Gracias!.

Eduardo Castillo Páez

8 ene. 2019

INIMPUTABILIDAD, EL DEBATE ETERNO


Una vez más los argentinos asistimos a un nuevo debate sobre el tema de la inimputabilidad y la participación de menores en delitos graves, generándose una nueva discusión sobre la edad de los mismos, su capacidad para comprender la criminalidad del acto, el aprovechamiento de adultos que los “usan” para delinquir, los lugares de detención, etc.

Hemos escrito mucho sobre estas problemáticas como la delincuencia juvenil, minoridad, inimputabilidad y las acciones que deberían implementarse con fines preventivos más que represivos, por lo que vamos a insistir en la necesidad imperiosa de que se abra un debate serio y profundo sobre estos hechos delictivos de jóvenes, adolescentes y hasta niños, con manifestaciones de violencia cada vez más preocupantes. Debatamos sobre la edad, si la bajamos a 14 o 15, los delitos que quedarían incluidos, las penas máximas aplicables, los lugares de detención, etc. pero también incluyamos en el debate lo que es fundamental frente a toda conducta antisocial, las causas que conducen a la marginalidad y criminalidad.

Decíamos en una nota que publicamos hace más de diez años que “quienes nos dedicamos a estudiar y escribir sobre estos temas, muchas veces no encontramos respuestas para quienes, desde la posición de víctimas, han padecido su accionar, su comportamiento delictivo, su violencia, su falta absoluta de respeto por la vida. ¿Qué le podemos explicar desde el conocimiento criminológico a una anciana que ha sido golpeada salvajemente por un menor?, ¿qué le podemos decir a quién sufrió la violencia de un casi niño que armado estaba dispuesto a todo?”.

A quienes resultaron víctimas no les interesan las teorías ni las explicaciones de juristas, sociólogos, criminólogos u otros especialistas, solo exigen acciones y soluciones concretas frente a lo que han padecido. Podemos explicarles que “la imputabilidad es la capacidad psíquica de culpabilidad, es decir, comprender la antijuridicidad de sus actos y adecuar su conducta a esa comprensión, y lo entienden perfectamente bien”, pero se dificulta mucho conseguir que entiendan que para la ley ese joven que armado ingresó a su casa, golpeó, amenazó y hasta mató, no comprendía la criminalidad de sus actos ni podía adecuar su conducta a esa comprensión.

Son muchos los aspectos que debemos analizar y modificar en nuestra legislación y su aplicación penal para los menores, y seguramente llevará tiempo avanzar en los cambios que se requieren para lograr un régimen normativo adecuado, pero muy poco lograremos si se sigue debatiendo esta problemática con fines electorales, como reacción momentánea o con demagogia.

La sociedad exige desesperadamente que enfrentemos un debate amplio y profundo sobre esta grave problemática, pero de manera integral porque de nada sirve el remedio si no atendemos las causas que han generado su necesidad. Si no lo hacemos así, seguirá siendo un tema de debate eterno.-

4 mar. 2014

LA INSEGURIDAD, OTRO INVENTO DE LA CORPO


En el día de hoy tomó estado público el homicidio de un joven de 25 años en el barrio cordobés 29 de Mayo, “Ciudad de los Cuartetos”. Según la información periodística, el pasado domingo dos hermanos confundidos con el nuevo sistema de colectivos urbanos, se equivocan de línea y terminan en “Ciudad de los Cuartetos”, donde el chofer los obliga a bajarse, dado que ahí finaliza el recorrido.

Mientras esperaban otro colectivo para regresar hacia el destino original, son asaltados por dos adolescentes de 16 y 17 años aproximadamente, uno de los cuales le realiza un disparo a uno de los hermanos. Cristian Vergaray, de 25 años, fue trasladado al Hospital Córdoba donde finalmente fallece.

El domingo por la noche, la madre de uno de los homicidas, se presenta en la Policía entregando a su hijo, a quien responsabiliza de haber dado muerte al joven Vergaray. Según la declaración de la mujer, su hijo de 16 años “es adicto a las drogas, ya no lo puedo controlar” y “es quien lo mató”.

Hay varias aristas en este caso que podemos analizar, principalmente lo referido a la trágica influencia que está teniendo la droga en la conducta criminal de los jóvenes, pero también me preocupa y mucho, la conducta del chofer del colectivo que prácticamente abandona a dos jóvenes en una zona marginal donde todos sabemos que hay altísimas probabilidades de resultar víctima de todo tipo de hechos delictivos. ¿Tanto le costaba al chofer llevarlos o acercarlos hasta otro lugar un poco más seguro que “Ciudad de los Cuartetos”?, ¿era necesario aplicar tan estrictamente el reglamento de que deben bajarse al terminar el recorrido?. Creo que este desaprensivo chofer, el cual podría ser acusado de “abandono de persona”, bien podría haber obrado de otra manera, alegando un entendible estado de necesidad como es no dejar a esos jóvenes en un lugar tan peligroso, y más si consideramos, que el servicio estaba desarrollándose gratuitamente y en período de prueba.

En los últimos días, Córdoba se ha visto sacudida también por otro homicidio en ocasión de robo. Fue el jueves pasado en barrio San Fernando, donde un joven fue prácticamente fusilado con dos disparos por delincuentes que se conducían en una motocicleta. La víctima, que se encontraba frente a la residencia de su novia, estaba arreglando un desperfecto de su automóvil cuando fue sorprendido por los brutales delincuentes.

Pero la inseguridad y los homicidios no existen, son todos inventos de “la Corpo” y los medios periodísticos de la oposición. Es todo parte de una campaña de las corporaciones y de la derecha recalcitrante que sólo pretenden ensuciar los beneficios y el crecimiento de la maravillosa “década ganada”. Los hechos que se suceden minuto a minuto, los robos, los asaltos, los asesinatos, la inseguridad, la inflación, son distorsiones comunicacionales de un aparato monopólico que está inventando una realidad que no existe. Usted, yo, nosotros no padecemos de nada de todo esto, vivimos en un paraíso donde todo está bien, todo es hermoso.

Mientras algunos se creen y se convencen de estas mentiras, la sociedad argentina seguimos padeciendo cada día peor, una inseguridad alarmante, una realidad delictiva nunca antes vista y un futuro de drogas, adicciones y marginalidad cada vez más oscuro para nuestros jóvenes. Pero no importa, modifiquemos el Código Penal, reduzcamos penas, saquemos la reincidencia, abramos las cárceles, anulemos la prisión perpétua y dejemos libres a criminales y asesinos, total no existen, son también inventos perversos de “la Corpo”.- 


29 jul. 2012

LAS INOCENTES VÍCTIMAS Y LA LISTA DEL HORROR


En la mañana de hoy, fue encontrado en un descampado de la localidad bonaerense de Rafael Castillo, el cuerpo sin vida del niño de un año y seis meses que había sido secuestrado junto a su madre días atrás en el barrio porteño de Liniers. Según las informaciones periodísticas, se está trabajando en las hipótesis de un posible “ajuste de cuentas” de la comunidad china, ya que la madre del menor es de esa nacionalidad, o bien en "una venganza personal" del ex marido de la mujer, un comerciante con el que la misma tendría una relación sumamente conflictiva.

Ayer se confirmó también, que el cuerpo encontrado en una bolsa en la localidad de Moreno, provincia de Buenos Aires, fue identificado como correspondiente al niño de seis años Marcos De Palma, hijo del empresario Domingo De Palma, secuestrado y asesinado días atrás. El cadáver del niño estaba calcinado, decapitado y con las manos cortadas, y según los primeros informes criminalísticos habría sido asesinado a golpes hace aproximadamente tres días, por lo que se estableció como causa de la muerte una “pérdida brusca de sangre”.

Seguramente podríamos seguir con esta lista macabra de hechos criminales donde resultan víctimas niños y adolescentes en nuestro país, pero lo verdaderamente importante es preguntarnos qué nos está pasando como sociedad para que se repitan uno a uno esta clase de crímenes en perjuicio de las víctimas más vulnerables de nuestra composición social.

Los medios periodísticos reflejan estos aberrantes hechos casi con la naturalidad cotidiana con que informan el clima, sin ahondar en las verdaderas razones que están motivando este despliegue de absoluta violencia en perjuicio de los más débiles, como son los niños y niñas de toda sociedad. Se informa que “se trataría de un ajuste de cuentas”, del accionar de “mafias” de tal o cual comunidad, o una “venganza del ex marido o pareja”, como si la aceptación de dichos supuestos implicasen de alguna manera la justificación del horror.

Peor es aún, la posición de quienes son receptores de dichas informaciones, porque tampoco manifiestan en la mayoría de los casos, una reacción social acorde al espanto que se le está informando. Hay una actitud de desinterés y pasividad que no se condice con la preocupación que deberíamos mantener como sociedad organizada frente a hechos y asesinatos tan aberrantes como los que están sucediendo.

Y como lo he expresado ya en reiteradas oportunidades, mientras la justicia y su estructura siguen patinando en el campo de la ineficiencia, y los políticos jugando con los naipes del poder y sus ambiciones personales, la sociedad argentina sigue como impávida sumando inocentes víctimas a una lista de dolor y horror.-


Artículos Relacionados:
“Maltrato infantil”.
“Si querés ver a los chicos, los vas a ver en el cielo”.
“El tiempo de la violencia”.
“El horror en su máxima expresión”.
“Esta clase de padres monstruos II”.
“Candela, la víctima que quedó en el medio”.

15 mar. 2012

ABORTO Y VIOLACIÓN, EL DEBATE ETERNO

La reciente resolución de la Corte Suprema de Justicia sobre la posibilidad de que la mujer violada pueda abortar legalmente, ha despertado una vez más el debate nacional sobre un tema que es polémico y conflictivo por donde lo analicemos.

Como decíamos en nuestro artículo “El aborto: La muerte en bolsa”, es indispensable que los argentinos, especialmente los legisladores y juristas, definamos de una vez por todas y en el ámbito que corresponde que es el Congreso de la Nación, el marco jurídico que encuadre verdaderamente las situaciones que se presentan en la actualidad sobre “el aborto, las clínicas o lugares clandestinos donde se lo practica, los embarazos no deseados y la educación sexual".

El polémico artículo 86 del Código Penal, que establece que no es punible el aborto si el embarazo “proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente“, forma parte del texto originario de nuestro ordenamiento de 1921, y si bien fue reformado y reincorporado en 1984, tiene más de 90 años de legislado y seguramente requiere una revisión y adaptación a los tiempos que corren, ya que persisten las confusiones e interpretaciones diversas sobre algo tan importante como el derecho a la vida.

Es por eso que más allá de las posiciones de cada uno, sean de los que defienden el derecho a abortar en casos de violaciones o de quienes entienden lo contrario, se debe legislar como corresponde a una problemática de esta gravedad, para que definitivamente las disposiciones legales superen las dificultades de interpretación que han provocado siempre las normativas confusas de nuestra ley argentina.

Lo sucedido hace unos días en la ciudad de Córdoba, donde una chica de 14 años presuntamente violada apuñaló con un cuchillo a su hija minutos después de nacer, y otros tantos casos similares que se han presentado en el país, exigen una pronta definición legal, mucho más allá de lo resuelto por la Corte Suprema. Todos tenemos derecho a opinar e inclinarnos por una u otra posición, pero al menos hasta ahora, la discusión, elaboración y sanción de las leyes corresponde al legislativo, a veces más preocupado por las estupideces y egoísmos propios del poder que por las necesidades reales de su función constitucional.

Hace ya varios años, en una conferencia brindada por una legisladora nacional que se asumía como defensora absoluta del derecho a abortar de la mujer violada, la misma afirmaba que “ninguna mujer puede ser obligada a tener y criar al hijo de quien la sometió y violó”, por lo que sostenía contundentemente que le correspondía “un derecho lógico” de abortar al "hijo del violador".

Lo que esta señora no comprendió jamás, o al menos evitaba expresarlo, es que ese “hijo del violador” también es hijo de la mujer, verdad irrefutable e indiscutible, tan consistente como que se trata de una vida, la vida de un ser humano que independientemente de todo argumento, alguien decide interrumpir.-


Artículos Relacionados:
“El aborto: La muerte en bolsa”.
“El horror en su máxima expresión”.