Caso Dalmasso
Se cumplen dos años del asesinato de Nora Dalmasso en el Country Villa Golf de Río Cuarto. Dos años de impunidad para aquel o aquellos que intervinieron en uno de los hechos criminales más resonante de los últimos tiempos.
Se han escrito centenares de páginas periodísticas, se han elaborado decenas de hipótesis investigativas y se han producido detenciones, acusaciones e imputaciones varias, pero hasta el día de hoy no se sabe con certeza quién mató a Nora Dalmasso aquel 25 de noviembre de 2006.
En la actualidad continúan imputados el pintor Gastón Zárate y el hijo de la víctima, Facundo Macarrón, sospechado de haber mantenido algún tipo de relación enfermiza con su progenitora. Han pasado dos años y no hay respuestas. Una justicia que aterra por su lentitud y su inoperancia, que está cómoda a la espera de las pruebas mágicas que llegarán desde la Universidad de la Florida, en Estados Unidos.
El abogado de Facundo Macarrón, Marcelo Brito afirmó que “hay 15 patrones genéticos distintos en el cinto de la bata con la que se estranguló a Nora Dalmasso, lo cual habla a las claras de la contaminación de las pruebas”. Lo concreto es que a dos años de aquel homicidio, la causa está parada, no hay ningún tipo de avances.
Se tejieron cientos de hipótesis que vinculaban el hecho con el poder, los negocios, los conflictos familiares y hasta la política, pero nada se ha concretado en una investigación que destila desprolijidad e ineficiencia por todos lados.
Han transcurrido dos años de impunidad, dos largos años de ventaja para aquel o aquellos que la asesinaron y que hoy gozan de una absoluta e inmerecida libertad.
Y lamentablemente no es el único caso, hay muchos en nuestra Córdoba que aún hoy aguardan una respuesta, pero una respuesta lógica, científica y jurídica como corresponde y como se merecen las víctimas y sus familias.
Lo peor de todo es que acá no se trata de una justicia lenta, porque cuando hay impunidad, no hay lentitud sino más bien ausencia. Una justicia ausente y dos años de impunidad.-


